Mayordomía y Medio Ambiente

El respeto del entorno natural en que vivimos debe ser una prioridad de todos los seres humanos. Cuidar el Medio Ambiente es la garantia de un futuro sostenible para las generaciones venideras. "Trata bien a nuestra Tierra: no es un regalo de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos" Proverbio de los pastores nómadas de Kenia

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emilycayrus
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Mayordomía y Medio Ambiente

Mensaje por emilycayrus » Mié Nov 06, 2013 1:45 am

Marco teórico  
Capítulo 1: Mayordomía cristiana
Un concepto muy destacado dentro de la doctrina cristiana adventista es el de mayordomía. Este concepto se suele asociar automáticamente con la administración correcta de los recursos financieros y la devolución de los diezmos y las ofrendas. Pero la mayordomía cristiana abarca más que sólo el dinero. Incluye también los dones, el tiempo, el cuerpo, la mente y el medio ambiente que nos rodea y constituye nuestro hogar.
Todos estos recursos, dones, tiempo, dinero, recursos naturales, etc., deben ser dedicadas a Dios y administradas según su voluntad y propósitos.
A continuación nos centraremos en el  cristiano como mayordomo del medio ambiente.
Así como el ser humano fue creado por orden divina, también lo fueron los animales, las plantas, el agua, los cuerpos celestes; todo tuvo origen en la Palabra. Como lo expresa el salmista: “Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, y todo el ejército de ellos por el espíritu de su boca…porque él dijo, y fue hecho; él mandó y existió.”
Todo era hermoso y funcionaba a la perfección. Fue hecho perfecto para que el hombre lo habitara, disfrutara y administrara. “Lo hiciste enseñorear las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies:…asimismo las bestias del campo, las aves de los cielos,…todo cuanto pasa por la senda de la mar.”
Es aquí donde el hombre toma su papel de mayordomo del resto de la creación. Y esto no fue solo válido para Adán y Eva, sino que lo es para todas las generaciones siguientes, lo que nos hace partícipes de esta responsabilidad.
Como el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios, su intención primera al recibir toda la creación como un regalo fue siempre la de preservar y tratar con amor lo creado por su propio creador; lo que no quita que el hombre aprovechara los recursos del medio. El problema está en cómo explotaron esos recursos los seres humanos a lo largo de la historia y cómo lo hacemos nosotros hoy.
A partir de la entrada del pecado todo se corrompe, comenzando por el corazón del hombre y entre otras cosas también se corrompe el medio ambiente creado, por la acción indiscriminada del hombre. Los recursos se fueron contaminando y agotando.
Capítulo 2: El agua como recurso y su cuidado
Generalmente se presentaba al agua como un recurso natural renovable y por lo tanto inagotable, pero al parecer se utiliza más agua en un lapso menor de tiempo al que le lleva a la misma renovarse. Este proceso de renovación depende del proceso de evaporación y precipitación, es decir, de que el agua complete su ciclo.
¿Es que se utiliza el agua solamente para ingesta humana o hay otros usos? El INE (Instituto Nacional de Estadística), clasifica el aprovechamiento del agua en siete usos: uso doméstico, uso público, uso en la industria y en los servicios, en la agricultura y ganadería, como fuente de energía eléctrica, para el deporte y ocio.
Como se puede ver este recurso tiene una amplia variedad de usos, pero como seres humanos la necesitamos principalmente para mantener nuestro cuerpo en homeostasis (equilibrio interno), y para ello debemos mantenerlo hidratado correctamente ya que estamos formados por un 70% de agua, lo que implica beber entre 1,5 y 2 litros diarios por persona.
Según algunos datos de la agrupación ambientalista Green Peace, del agua que hay en nuestro planeta, sólo un 0.025% es agua potable. Esta agrupación a través de sus investigaciones ha llegado a la conclusión de que el agotamiento del agua como recurso se da a partir de la intervención del ser humano para la realización de sus actividades económicas. Estas intervenciones humanas pueden afectar en cuatro factores: sobreuso del recurso, contaminación, la sobrepesca y la modificación de los medios acuáticos (Ej.: represas, embalses, etc.); todos estos factores exacerbados por el cambio climático que afecta al proceso de renovación del agua por evaporación y precipitación.
Los cristianos deben tomar su  responsabilidad como mayordomos de la creación y deben tomar seriamente la tarea de preservar el medio ambiente. Que el mal uso que se hace del agua, afecta el recurso tan valioso y necesario para la vida; sin tomar en cuenta el agotamiento y contaminación del medio. Sobre todo se debe hacer énfasis en que las nuevas generaciones estén en conocimiento de su responsabilidad y la lleven a cabo con diligencia.
En los siguientes párrafos se expondrán algunos fundamentos bíblicos de la ecología, basados en el autor John T. Baldwin, quién escribió, entre otras cosas, un artículo titulado: “Guardianes del jardín: Los cristianos y el ambiente”.
El primer fundamento presenta a Dios como creador y esto como un motivo de peso que realza el valor del ambiente, aún después de la caída.
El segundo se relaciona con el mensaje del primer ángel  encontrado en la Santa Biblia donde el ángel invita a los habitantes de la Tierra a adorar “a aquel que hizo el cielo, la tierra, el mar y las fuentes de las aguas”



, haciendo así un llamado a preservar el ambiente creado. Añade que el Señor en sus juicios destruirá a aquellos que destruyan la tierra. Podemos corroborarlo con una referencia bíblica: “Y se airaron las naciones, y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra”.
El tercer fundamento presenta la perfección de la creación y al hombre como administrador de la misma, y a administrarla de forma amante, tierna y fiel como Dios trata, aunque pecadores, a los seres humanos. Para ello presenta dos referencias bíblicas correspondientes a los dos tópicos presentados anteriormente, respectivamente: “Y vio Dios  todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera […]”



.La segunda referencia dice: “Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y sometedla; ejerced potestad sobre los peces del mar, las aves de los cielos y todas las bestias que se mueven sobre la tierra.”
El cuarto fundamento está relacionado con el mandato dado por Dios a los israelitas que consistía en que se debía dar un tiempo para que la tierra se renovara, lo que implicaba un año sabático para la tierra cada siete años. En el libro de Levítico se hace referencia a este mandato: “Jehová habló a Moisés en el monte de Sinaí, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy, la tierra guardará reposo para Jehová. Seis años sembrarás tu tierra, y seis años podarás tu viña y recogerás tus frutos. Pero el séptimo año la tierra tendrá descanso, reposo para Jehová; no sembrarás tu tierra, ni podarás tu viña.”
Pero, ¿cómo cuidar nuestro medio en este momento en el que sufre una crisis ecológica?
Baldwin en su artículo cita a otros autores que presentan algunos principios para lograr un ecosistema sustentable. Dichos autores son Bernard Nebel y Richard Wright y los principios que presentan son los siguientes: 1-reciclar las sustancias usadas a fin de eliminar los desechos  y reabastecer los nutrientes, 2- usar energía solar, 3-mantener estable la población consumidora de recursos para evitar el cultivo exagerado de las tierras productivas, 4- conservar la diversidad biológica.
La imaginación de cada cristiano es el límite para crear diferentes formas prácticas y simples para colaborar y tomar parte en el cuidado del medio ambiente. Como Iglesia Adventista se cuenta con declaraciones formuladas con el propósito de concientizar y promover constantemente a través de publicaciones y de la educación, el cuidado del precioso tesoro que nos ha regalado que es su creación, de la cual somos parte.
Los cambios en el estilo de vida pueden ayudar. Como tambien: usar abonos naturales en jardines y huertas, reciclar los envases que usamos, utilizar métodos alternativos de transporte donde sea posible, brindar apoyo a organizaciones ambientalistas, escribir o dictar clases que estimulen a los jóvenes a concientizarse, los pastores pueden predicar acerca de estos temas, etc.
Refiriéndose específicamente al cuidado del agua se pueden desarrollar hábitos sencillos como por ejemplo: cerrar la canilla mientras se realiza la limpieza bucal, enjabonar la loza para luego enjuagarla y no dejar abierta la canilla mientras se enjabona, reciclar el agua del riego de nuestras plantas hogareñas, mantener las canillas sin pérdidas, etc.
“El cuidado del medio ambiente no es algo optativo, sino más bien algo de lo cual deberíamos ser parte ya que en el principio recibimos un mandato, que no fue el de maltratar, sino el de ser responsables y cuidadosos.[…]Elena White se refirió al “Evangelio de la salud” e indicó que un medioambiente saludable promueve la salud. Al referirse al aire puro, los rayos del sol, las preciosas flores y los árboles dijo que “la naturaleza es el médico de Dios”. “Las cosas de la naturaleza son bendiciones de Dios. Fueron provistas para dar salud al cuerpo, mente y espíritu. ”


[…] La proclamación del Evangelio es la primera tarea de la iglesia. El cuidado de la creación es la segunda.”
Se debe  responsabilizar la  tarea encargada por Dios de cuidar y administrar el medioambiente. Dios creó al ser humano con la capacidad de estar por sobre todas las cosas del medio ambiente para poder cuidarlas y administrarlas, al igual que Él está por sobre los hombres y se ocupa de sus necesidades. No se debe fanatizar con la ecología cayendo así en la atención mayor y adoración a la naturaleza por sobre Dios, el cual es  el creador de todas las cosas, es el único que merece adoración.
La perspectiva que se nos da en la palabra de Dios es que todas estas cosas que hoy están dañadas, degradadas, contaminadas, desde la entrada del pecado, serán restauradas cuando Cristo regrese a la tierra y haga nuevas todas las cosas.
Santa Biblia, Salmos 33:6,9 y 104:5
Santa Biblia, Salmo 8:6-8
Santa Biblia, Apocalipsis  14:7
Santa Biblia, Apocalipsis 11: 18
Santa Biblia, Génesis 1:31
Santa Biblia,  Génesis 1:28
Santa Biblia, Levítico 25: 1-4
“Consejos sobre la Salud, página 166, Elena G. de White
Santa Biblia, Apocalipsis 21:1

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